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Marco legal · Situación

Casinos en línea en México: cómo revisar la situación

No existe una ley de casinos en línea en México. Existe una ley de 1947 que prohíbe el juego con apuesta salvo permiso, y un reglamento de 2004 que en un artículo permite a los establecimientos ya autorizados captar apuestas por internet. Todo lo demás se deduce de ahí, y buena parte de lo que se publica al respecto está mal.

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Una ley que no conoce internet

La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947 y nunca se ha reformado: la página de reformas del Congreso registra «sin reforma». Diecisiete artículos en los que no aparecen las palabras casino, internet ni en línea. Esa es la base sobre la que se sostiene toda la industria del juego en México.

El régimen que establece es de prohibición con excepciones. Su artículo 1 prohíbe los juegos de azar y con apuestas en todo el territorio nacional; el artículo 2 enumera de forma cerrada lo que puede autorizarse y añade que los juegos no señalados se consideran prohibidos; el artículo 4 exige permiso de la Secretaría de Gobernación para que cualquier establecimiento funcione.

El reglamento de 2004 mantiene esa lógica y la endurece: su artículo 2 dispone que la actividad relacionada con juegos con apuestas que no esté expresamente prevista en la ley y el reglamento queda prohibida. No hay zona neutra: lo que no está previsto, no está permitido.

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El único artículo que habla de internet

Toda la operación en línea de México descansa sobre el artículo 85 del reglamento, que cabe en una frase: los establecimientos podrán captar apuestas vía internet, telefónica o electrónica. A cambio, les exige implementar un sistema de control interno de las transacciones y describir por escrito los procedimientos y reglas que garanticen la inviolabilidad de los sistemas de apuestas.

Léelo con cuidado, porque la redacción es precisa: el sujeto es el establecimiento, no el sitio web. Lo que la norma autoriza es un canal adicional de captación para quien ya tiene permiso, no la existencia de una plataforma en línea como figura propia. Por eso no hay licencias de casino en línea que otorgar ni un padrón de sitios autorizados: la autorización es del establecimiento físico.

Dos artículos vecinos completan el cuadro y son útiles al leer términos. El 86 establece que las apuestas por internet se consideran pagadas cuando la institución bancaria confirma el pago por el mismo canal. El 87, fracción II, dice que en las apuestas por internet no se expide boleto, pero la información se registra de inmediato en el sistema central y el participante debe poder consultar e imprimir una constancia con número de folio y sus derechos. Si una plataforma no te deja obtener esa constancia, no está cumpliendo con lo que la norma le exige.

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Lo que el decreto de 2023 hizo y lo que no

Aquí hay un error que se repite en casi todos los artículos sobre el tema. Se afirma que el decreto publicado el 16 de noviembre de 2023 prohibió las máquinas tragamonedas. No es exacto: la prohibición ya existía desde la reforma del 23 de octubre de 2013, en el artículo 12 del reglamento.

Lo que el decreto de 2023 hizo fue otra cosa, y más profunda. Reformó el segundo párrafo del artículo 12 para redefinir qué se entiende por máquina tragamonedas —todo dispositivo mediante el cual la persona juega con apuesta insertando dinero o cualquier otra forma de pago con la finalidad de obtener un premio— y, sobre todo, derogó los artículos 137 Bis, 137 Ter y 137 Quáter, es decir el capítulo completo «De los Sorteos de Números o Símbolos a Través de Máquinas». Ese capítulo, añadido en 2013, era precisamente la figura jurídica que permitía operar máquinas legalmente sin llamarlas tragamonedas. El decreto quitó la construcción, no añadió la prohibición.

Su régimen transitorio marca el horizonte del sector. Desde su entrada en vigor no se otorgan permisos nuevos para establecimientos no previstos; los permisos vigentes que amparen actividades no contempladas se respetan, pero se entienden por quince años sin posibilidad de prórroga contados desde la publicación, lo que fija un límite en noviembre de 2038. Y los permisos de operadores que en esa fecha no explotaban un establecimiento en funcionamiento quedaron sin efecto.

Qué está regulado y qué no, a septiembre de 2026
AsuntoSituaciónDónde está
Ley específica de casinos en líneaNo existeLa ley marco es de 1947 y no menciona internet.
Captación de apuestas por internetPermitida al establecimiento con permisoArt. 85 del reglamento.
Constancia con folio para el jugadorObligatoria; debe poder consultarse e imprimirseArt. 87 fr. II.
Moneda de las operacionesPeso mexicanoArt. 10.
Crédito al jugadorProhibido, directa o indirectamenteArt. 11.
Número de permiso en la publicidadObligatorioArt. 9 fr. III.
Edad mínima18 añosArt. 5 fr. I del reglamento, con la mayoría de edad de la ley general de derechos de la niñez.
Máquinas tragamonedasProhibidas desde 2013; figura legal derogada en 2023Art. 12 y derogación de los arts. 137 Bis, Ter y Quáter.
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Qué riesgo corre el jugador

Conviene separar el riesgo legal del riesgo práctico, porque se confunden todo el tiempo. La ley sí contempla sanciones para los jugadores, pero en un supuesto muy concreto: su artículo 13, fracción II, alcanza a quienes se encuentran presentes en un establecimiento donde se juega ilegalmente. Es una norma pensada para la presencia física en un local. Sobre jugar desde casa a través de internet, la ley de 1947 no dice nada, sencillamente porque no podía preverlo.

El riesgo real es otro y es económico. Si la plataforma no está respaldada por un permiso, no hay fianza de la que cobrar premios impagados, no hay autoridad con competencia para llevar un procedimiento sancionador contra ella y no hay expediente que consultar. Tu única palanca pasa a ser la buena voluntad de una empresa que no puedes identificar.

Por eso la pregunta útil no es «¿es legal jugar?», sino «¿a quién puedo reclamar si no me pagan?». Esa pregunta tiene respuesta documental antes de depositar, y ninguna después.

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Aplicación

Cómo revisar tu caso concreto

Empieza por los términos y condiciones del sitio, no por la página de inicio. Busca razón social completa, número de permiso y domicilio. Si el titular es una persona física, algo no cuadra: los permisos de centros de apuestas remotas se otorgan solo a sociedades mercantiles mexicanas.

Revisa después la publicidad del propio operador. El reglamento obliga a que muestre el número de permiso, además de la advertencia de prohibición a menores y la invitación al juego responsable. Un anuncio sin número es un incumplimiento que puedes constatar tú mismo en treinta segundos.

Comprueba luego que el dominio donde te registras aparezca en los documentos del operador y no solo en el anuncio. Y verifica que puedas acceder a la constancia con folio de tus operaciones: es un derecho expreso del reglamento y una prueba práctica de que hay un sistema de registro detrás.

El paso final es el que no podemos hacer por ti: contrastar el permiso con la autoridad. El canal que verificamos en septiembre de 2026 es el correo de quejas y orientación de la Secretaría de Gobernación; el sitio de la Dirección General de Juegos y Sorteos no respondió desde nuestra conexión. El detalle está en la guía de permisos.

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Preguntas frecuentes

¿Es ilegal jugar en un casino en línea desde México?

La ley de 1947 sanciona a quienes están presentes en un establecimiento donde se juega ilegalmente, un supuesto de presencia física. No contiene ninguna disposición sobre jugar desde casa por internet. El problema principal de jugar en una plataforma sin respaldo de permiso no es penal, es que te quedas sin nadie a quien reclamar.

¿Dónde está la lista de casinos en línea autorizados?

No existe como tal, y esa es la respuesta honesta. Lo que la autoridad otorga son permisos a establecimientos, y el canal en línea es una facultad adicional de esos establecimientos. Lo que sí puedes revisar es el permisionario detrás de cada marca y la relación entre empresa, permiso y dominio.

¿Entonces los casinos con máquinas son ilegales?

Las máquinas tragamonedas están prohibidas por el reglamento desde 2013. Lo que hizo el decreto de 2023 fue derogar el capítulo que permitía operarlas bajo la figura de sorteos de números o símbolos a través de máquinas, y redefinir qué se entiende por tragamonedas. Los permisos vigentes que amparaban esa actividad se respetan por un plazo máximo de quince años desde noviembre de 2023, sin prórroga.

¿Puedo apostar en pesos y en otra moneda?

El artículo 10 del reglamento exige que las operaciones se realicen en moneda nacional. Una plataforma que te obliga a convertir a otra divisa para jugar está operando fuera de lo que el reglamento prevé para los establecimientos autorizados.

¿Un casino puede prestarme saldo?

No. El artículo 11 prohíbe a los operadores otorgar crédito, directa o indirectamente, a quienes participan en juegos con apuestas. Cualquier figura de saldo adelantado, fiado o pago posterior contradice esa norma.